Un Poco de Magia

Por Ana Ce

Este texto no trata sobre brujerías o hechizos, es más, opino muy personalmente que creer en ellos es una ruta para el fracaso, porque esperar a que unas hierbas, unas pócimas o unos rezos cambien tu situación, es perder el control de tu vida, siguiendo espejismos y alimentando esperanzas costosas.

Este texto trata sobre la magia del día a día, que se hace visible cuando recibimos el espíritu del universo y nos dejamos seducir por la belleza del existir; solo entonces aprendemos a celebrar los encantos cotidianos.

5 Maneras de Ponerle un Poco de Magia a nuestro día

- Prestemos atención al calor del sol, a las formas de la luna, al firmamento nocturno. Abracemos el misterio de los amaneceres y los atardeceres. No tomemos a la ligera los diarios milagros del cosmos.

- Acerquémonos a la tierra con respeto, admiremos los árboles, las florcitas, los campos; empecemos un jardín en nuestra casa; aunque sea un par de plantitas en un macetero, será bastante para unirnos a la energía del planeta.

- Sintámonos poderosos al entender que tenemos todo el control sobre nuestros estados emocionales y de pensamiento; pero así mismo mostrémonos humildes al comprender que hay tanto allá afuera en lo cual nunca podremos mandar.

- Encontremos pequeñas formas para alabar y agradecer lo Divino que se manifiesta en nuestra jornada. No esperemos hasta llegar a templos o iglesias. Empecemos el día con frases de agradecimiento, oraciones de gratitud; formemos un pequeño altar en la casa en el nombre de la Divinidad y la Fuerza.

- Hagamos de un momento simple algo especial; si estamos cocinando, trabajando, estudiando o leyendo, incorporemos elementos que hagan de ese momento una chispa mágica, podemos lograrlo con la luz de una vela de colores, un aceite aromático, unas rosas, o una música de fondo relajante.

No necesitamos de esfuerzos extraordinarios para crear pequeños ambientes cotidianos pintados de brillo y alegría; minúsculos pero fabulosos momentos coloreados con un poco de magia. Después de todo, la vida misma es estos pequeños instantes.

Limitaciones Mentales

Mulberry Tree - Van Gogh

Por Ana Ce

Las limitaciones más temidas, son aquellas que nosotros mismos nos imponemos cuando llegamos a convencernos que no podemos lograr algo. Ahora, sí existen limitaciones reales, sean materiales, físicas o económicas. Sin embargo la mayoría de los limitantes son mentales, son el resultado del miedo, de la amargura, de la ira o de la falta de voluntad.

Solo a través de una correcta comunicación interior podremos ser capaces de estrechar a la vida con mayor felicidad. Desde el discurso interior se forjan nuestras acciones, de nuestra percepción del mundo exterior nacen nuestros sentimientos, y de lo que pensamos se producen nuestras obras -acertadas o erróneas-. Las frases, palabras y verbos que son constantes en nuestro cantico personal poseen el control de nuestra alegría o nuestra melancolía.

El mundo no está en contra de nosotros, el tiempo, el tráfico, familiares, jefes, vecinos, pueden ser difíciles y a veces hasta tóxicos; pero en realidad quien se encuentra en contra de nosotros con mayor insistencia es usualmente nosotros mismos, y lo hacemos  mediante esa voz de adentro que insiste en pensamientos negativos, estados malhumorados, ideas dolientes. Esa voz que no permite que la luz del ser real fluya y brille.

Entonces, dejemos que estas reflexiones nos ayuden a recordar que las limitaciones en su mayoría son producto de nuestra mente, y que nosotros contamos con la potencia y la bondad necesaria para eliminar los discursos del desencanto.

La Mente en Calma

Por Ana Ce

Aceptamos como normal el recorrer la vida en una batalla mental constante. Adentro cargamos a cuestas una  mezcla de pensamientos y sentimientos desordenados, desesperados por sobrepasar unos a otros. Creemos que esto es la norma  y nos resignamos a que la tormenta interior subsista, es más, la alimentamos y la hacemos dueña de nosotros.

Este estado permanente de desasosiego construye vidas anárquicas, flujos de tensión perpetuos, una ansiedad constante que afecta tanto al cuerpo como al espíritu. El ruido incesante de nuestras ideas hace que perdamos la paz y la perspectiva, nos enreda en preocupaciones sobre el pasado o el futuro, nos hunde en temores sin fundamento, nos ahoga en escenarios irreales.

Cuando calmamos a nuestra mente todos estos estados descritos anteriormente se acallan, nuestro ser se tranquiliza, nuestro entorno real se vuelve más claro y vibrante, nuestra energía se enfoca, las relaciones personales se enriquecen, el cerebro funciona mejor, somos más positivos, tomamos mejores decisiones y nuestro organismo físico en general es más saludable.

Acallar la mente es posible -nunca en su totalidad porque estamos vivos- pero sí en la medida necesaria para encontrar el control y la calma. Para lograrlo podemos empezar ahora mismo con simples ejercicios de respiración profunda y exhalación consciente.

Cada vez que el remolino de ideas y emociones ataque nuestro ser, observémoslo como parte de otro y no de nosotros. Luego e intencionalmente hagamos un esfuerzo por encontrar unos minutos solitarios para respirar y exhalar profundamente por nuestra nariz. Mientras el aire entra permitamos que este nos envigorice y cuando el aire salga dejemos que se lleve tensiones, amarguras y angustias.

Este es un ejercicio fundamental para vivir mejor, debe repetirse varias veces y ser parte de nuestra rutina diaria, ya que con el tiempo será también la solución a todas nuestras enfermedades emocionales. ¡A PRACTICARLO ENTONCES!

Frases por el Día del Amor y la Amistad

The Kiss - Gustav Klimt

“No camines detrás de mí, tal vez yo no pueda mostrarte el camino. No camines delante de mí, tal vez no pueda seguirte. Sólo camina a mi lado y sé mi amigo.”  - Albert Camus

“Prométeme que siempre vas a recordar: Que Tú eres más valiente de lo que crees; más fuerte de lo que pareces, y más inteligente de lo que piensas”. - A.A. Milne

“Las mejores cosas y las más hermosas en el mundo no se pueden ver, tampoco tocar. Sino que deben sentirse con el corazón.” – Helen Keller

“Si tienes buenos amigos, ellos te harán reír aun en los momentos mas difíciles de la vida”. – P.C. Cast

“Querer ser amigos es una labor rápida. Mas la amistad misma es una fruta de maduración lenta” – Aristóteles

“Lo más importante en la vida es aprender a dar amor, pero también aprender a recibirlo”. – Morrie Schwartz

“La gloria de la amistad no es la mano extendida, ni la sonrisa amable, ni la alegría de la compañía, es la inspiración espiritual que nos llega cuando
descubrimos que alguien cree en nosotros y que está dispuesto a confiarnos su amistad”. – Ralph Waldo Emerson

“En la prosperidad nuestros amigos nos conocen; en la adversidad conocemos a nuestros amigos.” – John Churton Collins

“No es la falta de amor, sino la falta de amistad la que hace a los matrimonios infelices”. – Friedrich Nietzsche

“No hay nada mejor que un amigo, a menos que sea un amigo con chocolates”. – Charles Dickens

“No fue a mi oído que susurraste sino a mi corazón. No fueron mis labios los que recibieron tus besos sino mi alma.” – Judy Garland

Abajo encontrarás enlaces a más frases:

Frases Célebres de Amor

Frases sobre la Vida

Frases Positivas

Frases Alentadoras

Frases de Agradecimiento

Frases de Inspiración

Frases de Éxito y Superación

Ser Dueño de Uno Mismo

Icarus - Henri Matisse

La honestidad para con nosotros mismos nos va a permitir acercarnos a nuestro ser interior y consecuentemente llegar a convertirnos en los dueños de nuestro espíritu. Solo desde las realidades interiores podremos encontrar las respuestas necesarias para poner fin a nuestras angustias y alcanzar la escurridiza paz que tanto anhelamos.

El viaje hacia adentro no es nada fácil, pues nos va poner frente a frente con nuestros miedos, debilidades, miserias e inseguridades, ignorancia e inconsistencia. De hecho, es tan duro enfrentarnos a nosotros mismos que vamos a estar tentados a seguir perdiéndonos en los mundos externos, tratando de llenar vacíos con cosas materiales o con vicios mortales.

Para lograr ser dueño de uno mismo hay que empezar desde adentro, en los aposentos de nuestro ser espiritual, en las esquinas de nuestra mente, en los parajes de nuestras emociones; y no nos engañemos que las respuestas que andamos buscando no están en una botella de vino, en los apetitos desaforados o en una tarjeta de crédito.  Las respuestas y los dominios del ser llegan al conocernos honestamente, desde allí empiezan a forjarse los cambios de espíritu necesarios para lograr una verdadera transformación interior.