La Auto Conciencia

Edvard Munch "The Scream"

Esforzarnos por ser conscientes del momento presente es un gran ejercicio para nuestro desarrollo personal. Tratemos de existir en el ahora, enfocados en la actividad que ejercemos al momento, alertas de los sentimientos que habitan en nuestros instantes.

Si estamos trabajando seamos conscientes de ello. Si estamos comiendo estemos atentos a esta actividad. Si nos encontramos en una clase o una reunión, es preciso brindar la atención que esos escenarios requieren. Si estamos enojados pongamos asunto al por qué de ese enojo, a los irritantes que lo alimentan. Cuántas veces y lamentablemente mientras nuestro cuerpo está sentado a un escritorio, a una mesa o frente a una persona, nuestra mente en realidad se encuentra a miles de kilómetros. Cuántas veces andamos llenos de enojo y verbalidades hirientes, y no sabemos de dónde llegan y ni por dónde caen.

Una de las cosas que afecta tremendamente nuestro progreso personal es el vivir en piloto automático; nos ha pasado en un sin numero de ocaciones que estamos realizando una actividad y mientras tanto nuestros pensamientos se revuelcan en lo que ya pasó, en lo quizás pase otra vez, en lo que se dijo o lo que se dejó de decir. Andamos con la vida nublada, y luego nos damos cuenta de que hemos hecho algo y no sabemos ni cómo lo hicimos; de que hemos llegado a un lugar y no sabemos ni cómo llegamos.

La Auto Conciencia como ejercicio de vida crea en nosotros un centro de dominio interior desde el cual vamos a proyectarnos positivamente, desde donde nuestra energía interior se va a hacer palpable en acciones dirigidas, productivas y con propósito. Porque desde esa fuerza interior que llega con un estado de vigilancia sobre nosotros mismos van a desintegrarse todas aquellas emociones y acciones que nos iban dominando; y entonces vamos experimentar la luz y el poder de un ser superior.