No nos viene mal de vez en cuando encontrar un fin de semana para practicar un ejercicio de Vida Retirada. Especialmente para aquellos que viven en grandes metrópolis donde los relojes tienen piernas, saben correr y amenazan con alcanzarnos.
Diario El Mundo de España nos trae un texto bastante interesante sobre como el estrés y la ansiedad atacan con mayor inclemencia al individuo que habita en ciudades de gran población. “Que el estrés de la vida urbana afecta a nuestras mentes y cuerpos parecía una evidencia sin necesidad de demostración. De hecho, hace un par de años, unos expertos sociólogos demostraron que vivir en las grandes ciudades produce miedo, y éste produce angustia, y éste limitaciones fóbicas y estas ya son enfermedades. También hay quien asegura que las depresiones, ansiedades y psicosis son más frecuentes en las ciudades que en los pueblos. Y el elogio de la vida sosegada, desde el ‘Beatus ille’ de Horacio, a la ‘Vida retirada’ de Fray Luís de León, es uno de los lugares más comunes de la consejo terapia sabionda. Pero ahora las ciencias avanzan una barbaridad, y lo que antes creíamos u opinábamos, ahora ya lo sabemos gracias a unos sesudos investigadores alemanes y canadienses que han demostrado que educarse, crecer, madurar y vivir en un estilo de vida urbano afecta no sólo a cómo nos comportamos, sentimos, relacionamos, etc., sino a cómo funcionan nuestros cerebros”.
Si vivir en las mega-ciudades determina en gran medida la salud mental, y al no poder abandonarlas o mudarnos de ellas, entonces es necesario encontrar un espacio de retiro donde recuperar un tanto la sanidad y la calma. Una propuesta podría ser el buscar la manera de por lo menos un fin de semana al mes dedicarlo a practicar el ejercicio de la vida retirada. Por ejemplo: quedarnos en casa en compañía de algunos buenos libros y música suave; o salir en busca del campo o la montaña para pasar uno o dos días lejos de lo urbano. Todo es cuestión de fabricar la forma e inventar los medios para atrapar unas horas de tranquilidad que reduzcan el estrés y fomenten la salud de nuestro ser integral.